Bajo la dirección precisa de Francisco Núñez, los arreglos de “Tilo” González reconfiguran la obra de Víctor Jara hacia un lenguaje orquestal contemporáneo.
La apertura de la jornada estuvo marcada por un momento íntimo y profundamente humano. Amanda Jara, visiblemente emocionada y según sus propias palabras, algo nerviosa, dedicó el concierto a todas las trabajadoras y trabajadores de la Usach que aquel 11 de septiembre de 1973 salieron de sus casas para cumplir su jornada laboral y nunca regresaron, tal como ocurrió con su padre. Entre risas contenidas y emoción palpable, sus palabras instalaron un marco de memoria que acompañaría toda la experiencia.
Con el Teatro Aula Magna completamente repleto, la Orquesta y Coro Sinfónico Usach presentó Víctor Jara, un canto libre, una relectura orquestal del repertorio del cantautor chileno, bajo los arreglos de Sergio “Tilo” González y la dirección de Francisco Núñez Palacios.

Más de 80 músicos en escena incluyendo al Coro Mawünko, dieron forma a una propuesta sonora de gran escala, donde la precisión de la dirección se volvió clave. Núñez condujo con rigurosidad milimétrica, sosteniendo los equilibrios entre masa orquestal, coro y solistas, sin perder nunca el pulso interno de los arreglos. En ese sentido, su lectura no solo fue técnica, sino también profundamente narrativa.
El trabajo de González destaca por una decisión estética clara: alejarse del acompañamiento original de guitarra para expandir las canciones hacia un lenguaje sinfónico que no renuncia a lo popular. Lejos de sobrecargar el material, los arreglos construyen atmósferas que rozan lo cinematográfico, utilizando con inteligencia las maderas y cuerdas para amplificar la emocionalidad de piezas como “Te recuerdo Amanda” o “Luchín”. El resultado no es una reinterpretación ornamental, sino una reconfiguración del espacio sonoro de Jara.
Las voces solistas, Catalina Plaza y Diego Huberman, aportaron matices distintos que dialogaron con la orquesta sin imponerse sobre ella, integrándose como una capa más dentro del tejido musical. Su presencia terminó de delinear una propuesta donde cada elemento dirección, arreglos e interpretación parece responder a un mismo horizonte estético.
El cierre, con un público visiblemente conmovido y aplausos prolongados, confirmó la potencia de una obra que logra actualizar el repertorio de Víctor Jara sin despojarlo de su raíz. Aunque no hubo registro oficial de esta presentación, se proyecta una futura grabación bajo el alero de Aula Records, lo que permitiría fijar en el tiempo una de las experiencias sinfónicas más contundentes en torno a su obra reciente.
Más que un homenaje, Un canto libre se instala como un ejercicio de relectura: una manera de volver a escuchar a Víctor Jara desde otro cuerpo sonoro, sin que su voz en esencia deje de resonar.
Para mayor información de este evento revisa aquí: https://www.instagram.com/p/DWmfAtxAT9a